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26/11/09

DESMONTAJES



El Laboratorio Escénico danza teatro ritual,
bajo la dirección de Eugenia Vargas, invita a los
D E S M O N T A J E S
de su más reciente espectáculo escénico:
"El sueño de la muerte o el lugar de los cuerpos poéticos. Cuatro soliloquios alrededor de Pizarnik".


VIERNES 27 DE NOVIEMBRE, 17 HORAS

Aula Teatro Espacio Múltiple "Rodolfo Usigli"
Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM
(metro UNAM)


MIÉRCOLES 9 DE DICIEMBRE, 10 HORAS

Centro de Investigación Coreográfica, CICO
Plaza de la República #31, col. Tabacalera
(metro Revolución)


Informes en los teléfonos: 04455.4029.1075 y 04455.16560020

ENTRADA LIBRE

15/4/09

sobre el Taller presencia, impulso y energía

Fue una gran satisfacción haber sido parte de una experiencia tan deslumbrante, y lo defino de esta manera pues durante el proceso de trabajo en el taller, aquella llama que se encendió en un principio deslumbró un camino que, en mi caso, parecía alejarse de mis pasos.

Durante el ritual de peticiones, que fue un lazo que nos mantuvo cercanos a nuestra individualidad para partir a lo colectivo en el acto de compartir sin prejuicio, logre redescubrir el factor importante que también mueve al ser humano y al artista: la percepción.

Creo que logré entablar una comunicación con mi organismo a partir de el proceso de movimiento, desde el centro de mi cuerpo hasta cada una de sus partes sin dejar de lado la conciencia y el estado perceptivo que se despierta después de despojarnos de la cotidianidad.

Los ritmos de la energía también fueron un elemento que redefinió mi búsqueda del centro y al mismo tiempo la desinhibición en el movimiento, rompiendo con las técnicas para explorar en lo primitivo, precisamente en la búsqueda del impulso. El periné fue el hilo conductor en todos los sentidos. El trabajo del centro, que yo lo defino como un cosmos que resuena en nuestro interior, fue la parte esencial del trabajo,

Durante el trabajo de improvisación, donde nuestra principal tarea era amalgamar la serie de ejercicios que realizamos durante las clases, fue gratificante ser espectador de una que mis compañeros crearon. La comunicación que entablaron fue excepcional. Creo que fue un claro ejemplo de trabajo de percepción a partir del movimiento físico y del movimiento interno: orgánico, emotivo y mental, pero sobre todo del trabajo del cosmos que abrió sus puertas hacia los que estábamos en ese momento expectantes y que de alguna forma nos volvimos participes.

El taller le dio fuerzas a mi pasión por el arte.

Las experiencias adquiridas sin duda han refrescado otras experiencias y al mismo tiempo he tomado nuevos impulsos para continuar en éste camino.

Arturo Vega
07/04/09

1/4/09

Reflexiones a partir del taller “Presencia, impulso y energía” Impartido por Eugenia Vargas


Estoy contenta y un poco sorprendida por el taller pues fue una especie de oráculo que dio respuesta a dos cuestiones que me plantee antes de iniciarlo. Por una parte, la inquietud de encontrar un terreno común entre la práctica del actor y la del bailarín, pues mi labor artística se ha desarrollado en estos dos ámbitos. Por otra parte, al iniciar el taller hice una petición que tenía que ver con abrir espacios, lo cual me fue concedido.

El terreno común en donde coincidió mi trabajo corporal como actriz y como bailarina fue el uso del centro. Pude identificar sensaciones comunes: es el centro desde donde surgen la voz y las emociones; es también el que da estabilidad, peso y agilidad. Además, el centro es el que se comunica con el otro, el que entabla relaciones.

Durante el taller trabajamos el centro partiendo del periné y también el vientre y el sacro, como una esfera interna que abarca el espacio de la cadera. El centro, supongo, no sólo es un concepto de trabajo físico, aunque creo necesario partir de sensaciones muy concretas –como la contracción y relajamiento del periné o el movimiento ondulatorio del vientre en el piso- que involucran, a medida que se trabaja, otros aspectos de nosotros como el emotivo, el psíquico y el simbólico.

El uso del centro me hace pensar en su relación con el poder y en su orden arquetípico en los trabajos de Jung. Gabriel Weisz en Dioses de la peste afirma: “En la profundidad de la matriz se traza el origen de la vida y como tal es un terreno de poder”.

En mi experiencia, más allá del orden simbólico y arquetípico, el uso del centro lo vivo como el poder de controlar mi cuerpo, de dirigirlo y de darle estabilidad. Además, el poder como sensación de aplomo, como fuerza, como origen de energía, como arraigo.

Sé que lo que descubrí del centro durante el taller es sólo una parte. Creo que es un tema sobre el cual el bailarín y el actor pueden indagar en su trabajo diario y personal. Es un material para “darle vueltas” por un buen rato.

Con respecto a mi petición concedida: el abrir espacios, el taller fue un lugar para limpiar la rutina del entrenamiento. Más de una ocasión he sentido el peligro de que el entrenamiento resulte enajenante, de que deje de ser un espacio de indagación y crecimiento y se convierta en una actividad divorciada de mis intereses más profundos. Considero imprescindible buscar momentos para dejar la rutina y purgarse. Tomar aire y que nuestro quehacer retome sentido. El taller fue un espacio de trabajo sin prejuicios y sin presiones, ni externas ni internas, que permitió estar consigo mismo a cada uno y compartirse con los otros.

Laura Ruiz Mondragón / marzo 2009